¿Cómo se afecta su calidad de vida por problemas de movilidad en Bogotá?

Las falencias en el sistema de transporte son uno de los principales retos que enfrenta la ciudad cada año.

Movilizarse en la capital colombiana puede resultar ser muy complicado debido a distintos factores diarios como los embotellamientos, el hacinamiento en el transporte público, los accidentes que no faltan, el evidente atraso en el mantenimiento de la malla vial, además de la baja ejecución en la construcción y ampliación de la red troncal, entre otros.

Según datos de la última encuesta de movilidad en Bogotá (hecha en 2015), los bogotanos se mueven por la ciudad principalmente usando el sistema de transporte público. Al día, se realizan cerca de 13 millones de viajes con una duración de más de 15 minutos; el 27% se hacen en TPC y SITP, los peatones ocupan el 21% de esta gran cifra, el 15% en Transmilenio, los automóviles son el 13%, y las motos, las bicis así como los taxis representan el 5% respectivamente.

Asimismo, el ejercicio ciudadano “Bogotá Cómo Vamos”, revela en su Informe de Calidad de Vida de 2017 que los peatones son los que más fallecen en los accidentes de tránsito siendo el 50% de las víctimas fatales, seguidos por los motociclistas que figuran con el 31%. Los inconvenientes de movilidad sin duda son críticos y se han convertido en parte de la cotidianidad de los bogotanos afectando notablemente la calidad de vida integral.

Por ejemplo, es normal que un usuario regular del transporte masivo pase dos horas de su día dentro de un articulado como consecuencia del congestionamiento vial. Los trancones, tan característicos de la capital colombiana, se han intentado contrarrestar con medidas como el contraflujo y el actual pico y placa, además de campañas de No carro y de compartirlo.

Las soluciones para estas congestiones en la vía han sido paulatinas así como poco efectivas y el número de vehículos sigue en aumento cada año que pasa, siendo una de las causas originales de los atascamientos en el tráfico. De acuerdo con los reportes de este ejercicio ciudadano, hoy en día, hay más de dos millones de automóviles y más de 500.000 motocicletas matriculadas en Bogotá. Esta desmesura también se ve reflejada en la preocupante contaminación del ambiente urbano por la exageración del ruido y el deterioro en el aire vital.

La demasía no solo se demuestra en la cantidad de vehículos que transitan por las calles de la ciudad, sino también en el número de personas que usan el sistema masivo de movilidad. El aglutinamiento, la inseguridad y el acoso sexual en el transporte público dan para ser noticia diaria, y por supuesto se suman a la lista de obstáculos que rezagan la calidad de vida de los bogotanos.

Por su parte, el exceso de velocidad en las vías urbanas ha sido un tema de debate gubernamental reciente, en el que se ha propuesto como campaña contra los accidentes en la ciudad, que se reduzca el límite urbano de 60 km/h a 50 km/h.

Sin embargo, y como señala un reporte de “Bogotá Cómo Vamos”: No podemos reducir la estrategia a un tema de velocidad, dado que existen otros elementos a considerar en la reducción de la accidentalidad: mejorar la infraestructura peatonal, crear pasos seguros con ayudas visuales y auditivas; establecer una señalización adecuada (cebras) y priorizar los medios no motorizados en las vías bogotanas (peatones y biciusuarios).

Otras falencias de la movilidad en la capital colombiana halladas en los reportes de esta organización es la mala funcionalidad y distribución espacial del sistema de transporte. “En Bogotá el desarrollo de los corredores viales no ha correspondido al progreso en los desarrollos de territorio”.

Por todo esto, muchos de los bogotanos han optado por buscar vivienda en una zona aledaña a la de su trabajo. Pero no solo se preocupan por estar cerca de su empleo sino también por las facilidades que ofrece el sector para movilizarse. El norte de la ciudad al parecer, está siendo elegido como alternativa para vivir, en especial en la localidad de Chapinero gracias a su ubicación central y baja tasa de accidentalidad.

Entre los barrios con mejor calidad de vida de esta localidad se destaca Chicó Navarra gracias a sus prácticos accesos en ciclovías y calles, así como en el transporte público al contar con estaciones de Transmilenio cerca, múltiples rutas de alimentadores al igual que del Sistema Integrado de Transporte Público. Además, la seguridad y señalización de esta zona permite que los peatones caminen tranquilamente por el lugar y lleguen seguros a su destino laboral.